La batalla por la tierra media continúa. La Comunidad se ha divido, pero la misión debe continuar con más fuerza que nunca; Frodo y Sam tienen que confiar ahora en Gollum para que les guíe hasta Mordor y así poder destruir el Anillo en el monte del destino. Por su parte, Aragorn, Gimli y Légolas siguen el rastro de unos Uruk-Hai que se han llevado a Merry y a Pippin creyendo que uno de los dos tenía el anillo.
Después de presenciar un brutal accidente nocturno en la carretera, una joven pareja comprende que algo los ha seguido. Una presencia demoníaca, conocida como El Pasajero Nocturno, se ha unido a ellos y no se detendrá hasta reclamarlos a ambos, convirtiendo su viaje en una auténtica pesadilla.